sábado, 20 de junio de 2015

Primera entrada



                                   
Lo primero presentarme, soy Pablo y ,como muchos de los que me estéis leyendo, estoy en cuarto de la ESO. Todos sabéis que este es el último curso de educación obligatoria y debemos escoger un camino para seguir. 
Pues bien, en este blog voy a aconsejaros para hacer la elección correcta y a contaros mi propia experiencia.
En esta primera entrada hablaremos sobre cómo vamos eligiendo nuestro camino ya desde tercero de la ESO. En este curso ya nos separamos (por lo menos en mi centro) en dos grupos, el que da plástica y el que da física. La división de los alumnos se hace únicamente en la hora de estas asignaturas. Yo he elegido física porque me decanto por la opción del bachillerato de ciencias.   



La decisión de la asignatura es muy personal. Depende de los gustos personales de cada uno y de sus destrezas. Si vas a elegir física tienes que estar seguro de que lo podrás llevar al día, porque si no el curso se te va a hacer largo. De todas maneras, si lo llevas bien, no tendrás ningún problema, no es nada del otro mundo.



Aquí dejo un vídeo de resolución de problemas de física, para que veáis un poco la dinámica de las clases.




viernes, 19 de junio de 2015

Segunda entrada

En esta entrada vamos a tratar más a fondo el tema de el último curso de la ESO.
Lo primero y más memorable es el viaje de fin de curso. Es muy típico que todo el mundo diga que es una experiencia única que nunca olvidarás... ¡Pues tienen todas la razón! No sólo por el hecho de que es un viaje, y eso implica diversión y no estudiar. También hay que tener en cuanta que posiblemente sea el último que hagas con tus compañeros, que podrán cambiar de colegio...
Bueno, lo importante es pasárselo bien y no desperdiciarlo por nada del mundo.
Yo fui a Tarragona.
Aquí tenéis una foto de mi grupo.



Mi experiencia ha sido genial, eso sí, un poco extraña. El primer día que llegamos al hotel estábamos solos y nos hicimos los reyes del bufet. Al día siguiente vinieron nuestros vecinos los vascos. Nada más llegar hicieron todo lo que nuestras profesoras nos habían prohibido. Fumar, dar golpes, cambiarnos de habitación... Al final tuvimos problemas y algunos acabaron bajando a recepción a quejarse.
Un día antes de irnos, nos hicimos amigos de unos andaluces muy majos, que en cuestión de media hora nos pidieron el whatspp y se vinieron con nosotros. ¡muy ajos los andaluces!
El mejor día sin duda fue el que fuimos a Port Aventura. Es un sitio alucinante y con unas atracciones geniales. Aquí hay un video del Shambala.


No hay que olvidar toda la cultura que adquirimos visitando monumentos, pero eso es menos divertido.

jueves, 18 de junio de 2015

Tercera entrada

El tema de hoy va a ser la ESO, pero voy a tratar la parte mala.
Todo el mundo dice que la ESO es una etapa muy fácil, que te la sacas con al gorra. No seré quién para negarlo, pero depende del nivel del centro y de las notas que quieras sacar. En mi caso no me puedo que quejar, mis notas han sido excelentes en todos los cursos, si es verdad que mi trabajo me ha costado.


 El centro en el que se estudia es una factor muy importante, pero sobre todo que tengas amigos en los que apoyarte. Mis profesores, casi siempre me han dedicado toda la atención que he necesitado, como a todos mis compañeros. Es una de las ventajas que proporciona ser un grupo pequeño. Retomando el tema, las notas que tengas en la ESO son inservibles a en cuanto a la hora de entrar en una universidad. Únicamente cuenta el bachillerato y la selectividad. Pero sí que es verdad que es una buena base, el que se esfuerza desde pequeño, lo hará de mayor. Mi recomendación es que traéis de coger muy buena técnica de estudio durante las primeras etapas escolares, para poder luego rendir al máximo en las recta final. Saber estudiar es muy importante. Aquí os dejo un vídeo con técnicas. La voz de la máquina es un tanto cómica, pero lo importante es quedarse con los consejos que son realmente buenos.













miércoles, 17 de junio de 2015

Cuarta entrada

Una vez más os escribo, esta ves vamos a ver un poco más a fondo el tema del bachillerato. Tenemos que ir pensando desde que entramos en la ESO ya, qué camino queremos elegir, pero es algo bastante difícil, a nos ser que lo tengas clarísimo. El momento más crítico es en cuarto, dónde ya tenemos que rellenar un cuestionario con la modalidad de bachillerato que queremos hacer y dentro de cada una las optativas que vamos a coger.


Es te es el itinerario de ciencias de la salud, que voy a coger yo. Me costó mucho decidirme, porque era algo que de alguna manera ya me empezaba a limitar las carreras que podría coger. Me acabé cogiendo ciencias de la salud porque lo que más me gusta son los animales. Como todo niño al que le gustan los animales,mi primera opción fue la de hacerme veterinario. Luego pensé que no se si seria capaz de abrir animales, aun que sea para curarlos. Así que he decidido buscar alguna profesión en la que trate con animales pero de manera más agradable. Por ejemplo adiestrador de perros, que hace un bien muy importante a la familia que lo tiene y también al perro que vive mucho más feliz siendo equilibrado.
                                         
Aquí os dejo un vídeo de los perros guía, que cumplen una fución esencial en la vida de muchas personas.

martes, 16 de junio de 2015

Quinta entrada

Ya he hablado un poco sobre qué camino elegir, cómo tenemos que hacerlo... Bueno a partir de ahora hablaré un poco de mi vida escolar, de mi centro... 
Lo primero, un poco más general, será el tema de las motivaciones. Tener una motivación es necesario, no solo para los jóvenes, sino para todo el mundo. Es mucho mejor tener una meta a corto plazo que nos produzca una satisfacción de cualquier tipo, dependiendo del gusto de las personas. En el caso de los estudios, la meta final es conseguir entrar a la universidad que queremos, conseguir un buen trabajo... Pero a un niño de 15 años no le sirve, nosotros preferimos algo que vayamos a obtener más rápidamente, como salir con los amigos, jugar al fútbol... En mi caso salir con mis amigos es una gran motivación, pero entre semana no puedo salir con ellos y mi motivación cambia a salir a pasear con mi perro. Sé que si acabo pronto, puedo salir un rato con él a a la calle. Los resultados obtenidos en cualquier actividad, sin tener por qué ser los estudios, con un propósito final son mucho mejores. El cerebro se centra mucho más en lo que estamos haciendo que en quejarse porque no le apetece, pensar en otras cosas..., porque así, cuanto antes acabe de hacer lo que sea, antes recibe su "premio". 


Escoger una motivación es algo realmente sencillo y que podemos variar conforme nuestros gusto lo hagan. Lo único que debemos hacer es pensar en algo que podamos hacer y nos llene. El fin de semana es más sencillo porque tenemos la libertad de hacer muchas más cosas, sin horarios. Entre semana, al no poder elegir, tiene que ser algo que podamos compaginar con los estudios, como por ejemplo clases de música, fútbol, videojuegos...


lunes, 15 de junio de 2015

Sexta entrada

Un tema muy importante que debo tratar es de la TAREA!! El mayor enemigo de los niños, eso que tantos sufrimientos nos ha causado y lo que es peor, nos causará. La tarea comienza siendo cuando somos pequeños un pequeño entretenimiento que hacer por las tardes, que tan desocupadas teníamos. ¡Eso sí que era vida! Salíamos del colegio y nos íbamos al parque hasta que se oscurecía, luego llegábamos a casa y hacíamos un dibujo, escribíamos unas letras, lo que nos hubieran mandado para el día siguiente. Poco a poco, el tiempo de juego en el parque se iba reduciendo y las horas de tarea aumentando. Sin darnos cuenta de un sencillo dibujo pasábamos a hacer dos sumas, luego dos sumas y dos restas... Es en ese momento en el que te preguntan: "¿Vas hoy al parque ?" y tú con todo el dolor de tu corazón tienes que decir: "Es que tengo que hacer tarea", cuando te das cuenta de que has crecido y ya no puedes quedarte jugando toda la tarde. Lo primero era hacer la tarea y cuando la hacías, ya podías salir. Así conocimos a nuestros amigos del barrio, que están mucho más cerca que los del cole y es mucho más cómodo para quedar con ellos si sólo tienes una hora para salir.




En esta imagen se puede observar la gran diferencia entre la tarea de un niño de infantil y un niño de la ESO. Es enorme si pensamos en el poco tiempo en el que se realizan estos cambios.
Coger un hábito de estudio es algo muy importante, saber organizarse mejor el rendimiento de manera sorprendente. Sin ir más lejos, sólo por apuntar las cosas en la agenda ( Sí ese librito verde, en mi caso,  que te dan al principio de curso y nadie utiliza). 
Nos evita los ratos muertos pensando qué había de tarea y aunque parezca una tontería al final de la tarde nos ha cundido más y el tiempo libre que tenemos es mayor. 
Con esto se acaba la entrada de hoy y mañana explicaré métodos para estudiar. Os dejo un video explicativo sobre cómo organizarse.
















domingo, 14 de junio de 2015

Séptima entrada

Como ya dije en la entrada anterior, el tema de hoy será las diferentes maneras de estudio que yo he probado y  luego os diré la que después las pruebas  he elegido.
1.La primera técnica sería la menos recomendada, que por desgracia para los alumnos es la más extendida. Consiste en hacer cada día, únicamente, la tarea que mandan para el día siguiente. De modo que todo el estudio del tema se reserva para dos días antes del examen. Es una técnica viable para cursos bajos, como por ejemplo primaria. Es estupenda cuando la carga de trabajo es muy pequeña y la materia que hay que estudiar. De este modo las tardes quedan parcialmente libres y sólo tenemos que estudiar las tardas anteriores a la llegada de un examen. El problema está cuando la tarea empieza a aumentar, los temas tienen muchos más puntos y son más densos. Entones tenemos que utilizar una nueva técnica, y aquí llega la segunda.


2.Es mucho más eficaz que las anterior, Perfecta para pasar la ESO sin ninguna dificultad y con buenas notas (siempre que uno se esfuerce). Es básicamente hacer la tarea que hay para el día siguiente y luego estudiar un poco para avanzar o hacer unos ejercicios de más. En mi caso sólo me mandan tarea para "el día siguiente" mis profesoras de lengua e inglés, por lo que puedo administrarme más como yo quiera. Mi profesor de biología, física y química, me manda un montón de ejercicios a principio de mes y me los pide a final. Esta técnica no es la mejor, porque la mayoría de los ejercicios que adelantas no sabes bien hacerlos porque no se ha dado el temario y al no estudiar al día no sabes hacerlos con soltura y hay que mirar mucho al libro, lo cual quita tiempo.
3. Es el método por excelencia que todos los profesores recomiendan desde que somos pequeños, pero también es el más costoso y el que más tiempo quita. Cada tarde se debe estudiar lo dado y así ya sabemos cómo hacer los ejercicios sin necesidad de mirar el libro.
A la hora de hacer los ejercicios es mucho más eficaz, pero hay que tener en cuenta que estudiarse cada día todo lo dado, es muy costoso y lleva mucho tiempo. De este modo el tiempo libre que nos dejan las otras dos opciones se reduce y a veces se vuelve inexistente.
Vistas las tres opciones yo de momento utilizo la segunda, porque de momento me da tiempo y muy buenos resultados. Eso no quiere decir que el año que viene, que ya entro en bachillerato, no tenga que cambiarla.

sábado, 13 de junio de 2015

Octava entrada

Como ya he hablado de todo lo que tiene que ver con los estudios, ahora ha llegado el momento de hablar de mi centro escolar. Los años de guardería los hice en la guardería Villalobitos, cerca de mi casa. Allí hice mis primeros amigos, algunos de ellos continúan conmigo hoy. Después hice infantil en Los Lapazares, que es parte también del colegio Mater Clementíssima, en el que estudio ahora. De los dos primeros centros tengo muy buenos recuerdos, pero tampoco muchos.


De lo que más de acuerdo es de mi primer día en el Mater, llegué con un poco de miedo, porque no sabía cuáles iban a ser mis compañeros, ni cómo me iba a llevar con ellos. En mi clase estaban todos lo niños que cumplían años desde mayo hasta agosto. En esa clase estaban Cristina, María y Miriam,  las tres habían ido conmigo al la guardería, así que supuso un gran alivio saber que iba a estar con ellas. Luego todos mis temores se fueron, cuando vi que los chicos de mi clase eran majísimos y muy divertidos. Me hice amigo de todos y me lo pasaba genial. Luego en primero nos separaron por apellidos, de manera que todas mis amigas se iban a la otra clase y yo me quedé prácticamente solo. Había algunos chicos de mi antigua clase como Maite, Mario o Marta, pero la gran mayoría eran de otras clases. Así que me costó un poco habituarme, pero después de uno o dos días empecé a hacer me amigo de la gente y en muy poco tiempo formamos una gran piña, que por cierto, odiaba a la otra clase. Mi clase estaba formada prácticamente por chicos, con tres o cuatro chicas. Por el contrario la otra clase estaba formada por chicas y unos cinco chicos. Como mi apellido empieza por Z, he sido el último de la lista toda mi vida. En un principio comencé siendo el 29 de mi clase, cambié al 27, 24, 23, 21, 19. Cada vez el número de niños iba decreciendo más y más. Cuando llegamos a la ESO, éramos demasiado pocos para hacer dos clases, así que nos juntaron en una. ¡HORROR! Como ya he dicho antes, las dos clases nos odiábamos y no nos podíamos ni ver, por lo que los primeros días de clase fueron un poco tirantes... Poco a poco nos fuimos acostumbrando los unos a los otros y con el tiempo nos fuimos conociendo. Ya no éramos dos clases juntas, nos habíamos aceptado y unido en una. Nos hicimos muy buenos amigos y lo continuamos siendo a día de hoy, por ello, aunque en un principio costara, me alegro un montón de que nos unieran.


viernes, 12 de junio de 2015

Novena entrada

Ya me voy acercando al final de mi blog. Esta es mi penúltima entrada y mañana escribiré la última. Al igual que el blog mis temas se acaban, pero he encontrado uno interesante, el funcionamiento de mi colegio. Mi centro, como ya dije en otras entradas, es el Mater Clementíssima que tiene último curso de infantil, primaria, secundaria y bachillerato. Aun que parezca imposible todo esto, sumado a la biblioteca, las salas de profesores y el laboratorio caben en dos edificios de unos tres pisos. Y quedan clases libres. El número de alumnos de mi colegio ha ido disminuyendo de manera muy rápida, en cuatro o cinco años se han reducido la mayoría de los cursos a una única clase. Ahora ya empezaré a contra cómo es nuestra experiencia desde que entramos en el colegio con 5 años hasta que salimos, con 18 ( si te quedas hasta el bachillerato).


 En infantil las profesoras muy majas y las activiades que realizamos son muy entreteniadas, peor vamos, imagino que como en cualquiero otro centro. Eso sí, las profesoras de infantil van cambiando continuamente asi que ya no me acuerdo bien de la mía. Luego en primaria ya llegan mas tareas y responsabilidades. Los profesores son nuevos para nosotros, pero hasta hace unos años eran los mismos de toda la vida, Laura, Eva, Ana, Maria José, Vanesa... A principio de curso nos daban los libros ( a los que los comprabamos en el colegio) y nos daban un estuche y material. Luego hania un delegado, encargado de dar el material cuando se nos gastaba. Me acuerdo que uno de mis compañeros siempre perdia los bolis rojos y al final solo le daban uno al mes y si lo perdia se tenia que comprar él uno. Hacíamos presentaciones con los nuevos compañeros (cuando los había) y contábamos todo lo que habíamos hecho durante el verano. Era lo que mas me gustaba de todo el curso. Cuando las clases empezaban, que por descracia era muy pronto, ya nos empezaban a manear tarea. Así era básicamente toda primaria. Bueno, yo me quedaba en comedor, pero eso lo contaré en la próxima entrada. Luego entramos en la ESO y aquí cambiamos de profesores, de métodos de estudio y de todo. Ya no nos daban material, ni estuches, solo los libros. No teníamos ningun día de descanso de clases, empezábamos al al día siguiente de llegar a clase en septiembre... Pero la verdad es que ahora que se está acabando me parece que me lo he pasado muy bien y que en realidad sí que lo voy a echar de menos.

jueves, 11 de junio de 2015

Décima entrada

Hola a todos, como ya avisé en la entrada anterior esta es mi última publicación, o por lo menos por el momento. Nunca se sabe si algún día me dará por seguir contándoos mis nuevas experiencias en el mundo de la enseñanza. Para el último día me he guardado el tema que menos me gusta de mi colegio, bueno, que menos me gustaba porque ya no voy. EL COMEDOR!! Como mis padres trabajan por la mañana y por la tarde y no les daba tiempo a venir a por mí (más que nada porque como ya he dicho estaban trabajando) tenía que quedarme a comedor. Yo como muy despacio, así que siempre estaba en la mesa de los lentos, que nos quedábamos dos horas más que el resto de los niños para acabar de comer. En Los Lapazares no recuerdo una comida tan mala como la del Mater, pero también puede ser porque era pequeño. En un principio el Mater no estaba mal, comíamos en el primer turno, de una a una y media y después íbamos a alguna clase a ver una película o salíamos al patio un rato. A medida que nos fuimos haciendo mayores la comida nos iba gustando cada vez menos, porque cambian de poco en poco lo menús y siempre nos quitaban los pocos platos que nos gustaban para cambiárnoslos por otros que es mejor ni nombrar. ¡Qué decepción nos llevamos el día que nos quitaron las salchichas con tomate! 


Hasta quinto de primaria estuvimos en el primer turno y luego nos  cambiaron al segundo, de dos a dos y media. Este horario era al revés, teníamos una hora de patio desde la una hasta las dos y después de comer podíamos salir otro poco. Los dos primeros años que estuvimos en este turno hacíamos una gincana de deportes por grupos. Era genial, nuestro grupo se llamaba "Los Pepinillos". Pero después de estos dos años lo bueno se acabó y sin saber por qué la gincana se acabó. Empezamos a jugar al fútbol, al baloncesto... Como solo tenemos un campo grande se repartía, unos días les tocaba a unos y otros días a otros. Hasta aquí todo va bien, pero el tema es con qué jugábamos. Nos daban al principio un balón bueno, que como es normal se rompía. Se supone que nos deberían dar otro, pero no, lo que hacían era rellenar el balón rajado con restos de pelotas de gomaespuma rotas. Así parecía un baló, la gracia estaba en que cada vez que le dabas una patada al balón el relleno se salía. Por lo tanto no se podían jugar partidos de fútbol, solo podíamos jugar a tiros a portería, rellenando en cada tiro el baló descuajaringado. Podría llegar a entenderlo si es que no hubiera más balones, pero es que tenemos varias redes llenas de balones, pero esos sólo se tocan en fútbol extra-escolar o cuando tocaba fútbol en Educación Física. Para que no se vieran los balones que nos daban a nosotros, estaban guardados debajo de un palet. Por suerte en segundo mis padres me dejaron irme a casa solo y no hay ni punto de comparación con la comida.  
Y ahora sí que me despido.